Son artesanos por herencia

Luego de años de trabajo duro, Santo Pulinario Benítez vio que el negocio no crecía.

Se acercó a Banca Solidaria y logró que lo apoyaran con 2 préstamos, uno de 50 mil pesos y luego otro de 150,000 pesos.

Ahora Santo y su familia tienen un taller remodelado, aumentaron sus ventas y emplearon 11 personas, entre ellos algunos familiares

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