Panamá registra terremotos de 7.7 y 6.6 que provocan daños y activan alertas de tsunami

Los movimientos sísmicos obligaron a residentes a salir de sus viviendas, causaron daños en edificios e iglesias y dejaron varios heridos, mientras las autoridades evaluaban la situación.

Panamá.- Dos fuertes terremotos de magnitudes 7.7 y 6.6 sacudieron Panamá este viernes, provocando alarma entre la población, daños en infraestructuras y la activación temporal de alertas de tsunami para varios países de la región. Los movimientos telúricos llevaron a numerosos residentes de la capital y otras localidades a abandonar sus viviendas como medida de precaución.

El primer sismo ocurrió a la 1:56 de la tarde, hora del Este de Estados Unidos, equivalente a las 12:56 del mediodía en Panamá. Inicialmente, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) estimó su magnitud en 8.0, pero posteriormente revisó el registro y la situó en 7.7.

La intensidad de los terremotos generó preocupación en distintas comunidades, especialmente en la región central del país, donde se reportaron afectaciones en edificaciones públicas y privadas. Las autoridades de emergencia comenzaron a evaluar los daños y a recopilar información sobre posibles víctimas.

Terremotos provocan daños en edificios e iglesias

De acuerdo con los reportes divulgados durante la emergencia, algunas de las afectaciones más importantes se concentraron en las provincias de Coclé, Veraguas, Herrera y Los Santos.

Imágenes transmitidas por medios de comunicación locales mostraron daños estructurales en edificaciones del distrito de Penonomé, situado aproximadamente a 100 millas al oeste de la capital panameña. Entre las estructuras afectadas figuraban una catedral católica, la fachada de un hotel y el edificio de la Gobernación.

Rosendo Domínguez, residente de la provincia de Herrera, relató que el movimiento se sintió con fuerza en su comunidad y provocó la caída de objetos dentro de su vivienda.

El ciudadano explicó que varios utensilios de la cocina terminaron en el suelo, aunque aseguró que su familia se encontraba a salvo. También describió el temor que experimentaron los habitantes, muchos de los cuales salieron de sus casas tras sentir el temblor.

Los terremotos también afectaron edificaciones religiosas. En la provincia de Los Santos, la iglesia de San Atanasio, reconocida como Patrimonio Histórico Nacional desde 1938, se derrumbó sin que se reportaran personas heridas, según informaciones difundidas por la cadena panameña Telemetro.

En la localidad de Soná, provincia de Veraguas, otra iglesia sufrió daños importantes, al igual que las instalaciones de una estación de bomberos.

Autoridades reportan heridos y evalúan los daños

Omar Smith, representante del Servicio Nacional de Protección Civil, informó que las principales afectaciones se concentraban en varias provincias de la zona central de Panamá.

Posteriormente, Smith confirmó a The Associated Press que se habían registrado varios heridos como consecuencia del primer movimiento sísmico, aunque no ofreció una cifra definitiva. Entre los casos mencionados figuraba una persona golpeada por el colapso parcial de una estructura en Penonomé.

Por su parte, Miguel Batista, alcalde de Pedasí, en la provincia de Los Santos, comunicó que una edificación se derrumbó en playa Venado. Según sus declaraciones, no había personas dentro del inmueble al momento del colapso.

La subdirectora del Sistema Nacional de Protección Civil, Malitzie Rivera, también informó sobre daños en edificios gubernamentales y propiedades privadas, además de interrupciones en algunos servicios básicos en Los Santos.

Ante los efectos de los terremotos, las autoridades continuaron las labores de inspección para determinar el alcance de los daños y establecer las necesidades de asistencia en las comunidades afectadas.

Panamá activa vigilancia por posible tsunami

Tras los movimientos sísmicos, el Centro de Tsunami de Estados Unidos emitió alertas para Ecuador, Colombia, Nicaragua, Panamá y Guatemala. Sin embargo, posteriormente las advertencias fueron desactivadas al disminuir la amenaza general para las zonas inicialmente incluidas.

A pesar de esa decisión, las autoridades mantuvieron la vigilancia en sectores costeros cercanos al epicentro, donde existía la posibilidad de efectos localizados.

Néstor Luque, representante del Instituto de Geociencias, señaló que en el área de Isla Cañas y el sur de Los Santos se contemplaba la posibilidad de olas de hasta tres metros.

Los organismos de monitoreo continuaron evaluando las condiciones marítimas para determinar si persistía algún riesgo para las comunidades costeras.

Los terremotos submarinos o aquellos que desplazan grandes volúmenes de agua pueden generar tsunamis, aunque no todos los sismos de gran magnitud producen este fenómeno. Por esa razón, las alertas dependen de la ubicación, profundidad y características del movimiento, así como de las observaciones posteriores.

Presidente Mulino visita una de las zonas afectadas

El presidente panameño, José Raúl Mulino, se trasladó durante la tarde a Penonomé para conocer de primera mano la situación en una de las localidades que reportaron daños.

El mandatario reconoció que este tipo de acontecimientos representa un desafío para el país y señaló que ninguna comunidad está completamente preparada para enfrentar un desastre de esa naturaleza.

Mulino indicó que, en ese momento, no disponía de informes oficiales sobre fallecidos, aunque no descartó que pudieran surgir nuevos datos a medida que avanzaran las evaluaciones.

El Gobierno también comenzó a coordinar la respuesta con organismos nacionales e internacionales para identificar las necesidades más urgentes y determinar qué tipo de asistencia podría requerirse.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresó su respaldo a Panamá mediante un mensaje publicado en la red social X. De acuerdo con la información divulgada, Washington inició la movilización de recursos y personal para brindar asistencia a solicitud del Gobierno panameño.

Mulino explicó que había recibido comunicaciones de varios presidentes y dirigentes latinoamericanos, pero subrayó la importancia de realizar primero un levantamiento de los daños y establecer las necesidades concretas antes de solicitar apoyo adicional.

Reanudan los vuelos y el Canal de Panamá mantiene sus operaciones

Las repercusiones de los terremotos también llevaron a suspender temporalmente las operaciones aéreas en el aeropuerto internacional de Tocumen, en la capital panameña.

Posteriormente, la terminal anunció la reanudación de los vuelos e instó a los pasajeros a consultar con sus respectivas aerolíneas para confirmar los horarios y el estado de sus itinerarios.

Mientras tanto, el Canal de Panamá mantuvo sus operaciones durante la emergencia, al tiempo que se realizaban revisiones para identificar posibles daños en sus instalaciones.

La continuidad de este servicio resulta relevante para el país debido a su importancia para el comercio marítimo internacional y la actividad económica panameña.

Panamá se encuentra en una región de intensa actividad sísmica

Panamá forma parte de una zona geológica caracterizada por la interacción de distintas placas tectónicas y por la presencia de fallas que pueden generar movimientos sísmicos.

El país se encuentra en el entorno del denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una extensa región que concentra una importante actividad sísmica y volcánica.

Uno de los antecedentes más graves ocurrió el 22 de abril de 1991, cuando un terremoto de magnitud 7.4 afectó la provincia de Bocas del Toro. Aquel desastre dejó 23 personas fallecidas, 559 heridas, más de mil viviendas destruidas y alrededor de cinco mil damnificados.

Los movimientos sísmicos son frecuentes en distintas zonas de Panamá, especialmente cerca de la frontera con Costa Rica y en áreas del Pacífico, debido a la dinámica de las placas tectónicas de Cocos, Nazca y el Caribe.

Los recientes terremotos volvieron a poner de manifiesto la importancia de contar con sistemas de vigilancia, protocolos de evacuación y planes de respuesta ante emergencias.

Mientras avanzaban las inspecciones, las autoridades continuaban recopilando información sobre los daños en edificios, las afectaciones a los servicios básicos y las condiciones de las comunidades próximas al epicentro.

La prioridad inmediata era determinar el alcance de los daños, atender a las personas afectadas y mantener informada a la población sobre cualquier riesgo adicional.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*