Santo Domingo, R. D. – La lectura se convirtió en protagonista de una jornada que reunió a cientos de estudiantes dominicanos en torno al desafío “Juventud en Voz Alta”, una iniciativa que culminó con cinco jóvenes leyendo de manera continua durante 500 horas y que, según los participantes, despertó un mayor interés por los libros y por el desarrollo de sus propias capacidades.
Más de 1,500 estudiantes del sistema educativo público fueron convocados por el Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD) para participar en las actividades de respaldo al desafío, convirtiendo el proceso en un espacio de motivación e intercambio en torno al valor de los libros y el conocimiento.
Los estudiantes tuvieron la oportunidad de acompañar el esfuerzo realizado por cinco jóvenes dominicanos que mantuvieron una lectura en voz alta durante varios días, con el propósito de establecer una nueva marca mundial y promover este hábito entre las nuevas generaciones.
Lectura que inspira a los estudiantes
Para algunos de los estudiantes que participaron en la experiencia, observar a jóvenes de su misma generación asumir un reto de esta magnitud representó una motivación para incorporar los libros con mayor frecuencia a sus actividades cotidianas.
Britanny Moquete, estudiante del Centro Educativo en Artes Club Mauricio Báez, manifestó su satisfacción por presenciar el desempeño de los participantes y consideró que la experiencia puede servir de estímulo para que otros jóvenes continúen desarrollando el hábito lector.
La estudiante sostuvo que ver a dominicanos alcanzar una meta de esta dimensión también demuestra que los jóvenes del país pueden proponerse objetivos ambiciosos y trabajar para alcanzarlos.
Una experiencia similar expresó Yandel Santana Adames, estudiante del Liceo María Teresa Quidiello, quien afirmó que después de participar en las actividades asumió el compromiso personal de dedicar parte de sus mañanas a leer.
El estudiante señaló que regresaría a su hogar con nuevos aprendizajes y con la intención de comenzar a reservar diariamente un espacio de aproximadamente diez minutos para la lectura.
Un reto que comenzó con cinco jóvenes
El desafío “Juventud en Voz Alta” fue iniciado el 31 de agosto mediante una iniciativa conjunta del Ministerio de la Juventud y el Ministerio de Educación.
Los protagonistas fueron cinco jóvenes de 18 años seleccionados para asumir el reto: Abril del Rosario Jiménez, de la Regional 05; Ismael Durán, de la Regional 04; Maikol Arias, de la Regional 16; Mayury Vélez, de la Regional 14, y Franchesca Minier, de la Regional 06.
La selección estuvo a cargo del Ministerio de Educación, mediante la Dirección de Participación y Liderazgo Estudiantil (PLERD), que además coordinó la integración de los centros educativos participantes.
En total, alrededor de 30 centros escolares y 1,500 estudiantes se incorporaron a las actividades desarrolladas alrededor de la iniciativa, ampliando el alcance del desafío dentro de la comunidad educativa.
El desafío superó una marca internacional
Uno de los momentos determinantes del reto ocurrió el viernes 18 de septiembre, cuando los cinco participantes alcanzaron las 431 horas, 31 minutos y 25 segundos de lectura continua.
Ese registro permitió superar la marca que había sido establecida en 2025 por un equipo de Nigeria, de acuerdo con la información suministrada sobre el desafío.
Aunque la meta inicial de los organizadores era alcanzar las 480 horas, los participantes consiguieron completar ese objetivo el domingo 20 de septiembre.
La superación de la meta llevó a los cinco jóvenes a plantearse un nuevo objetivo: prolongar la lectura hasta llegar a las 500 horas continuas.
El propósito finalmente se concretó el lunes 21 de septiembre, cuando los participantes completaron las 500 horas y el logro fue certificado por Guinness World Records.
Educación busca fortalecer el hábito lector
El Ministerio de Educación destacó que la participación estudiantil alrededor del desafío permitió colocar la lectura en el centro de la conversación entre las nuevas generaciones.
La institución consideró que iniciativas de esta naturaleza pueden contribuir a despertar el interés de los estudiantes por los libros, además de favorecer el fortalecimiento de la comprensión lectora y la ampliación de conocimientos.
La incorporación de los centros educativos y de cientos de estudiantes también permitió convertir el desafío en una actividad colectiva, en la que el esfuerzo de los cinco lectores fue acompañado por jóvenes de diferentes comunidades educativas.
Más allá del registro alcanzado, la iniciativa tuvo como uno de sus propósitos principales utilizar la experiencia de los participantes como un estímulo para acercar a más estudiantes a los libros y demostrar que la constancia puede convertir un desafío individual en una experiencia capaz de involucrar a toda una comunidad.
Con el cumplimiento de las 500 horas de lectura en voz alta, “Juventud en Voz Alta” cerró una jornada que combinó participación estudiantil, promoción de la lectura y el reconocimiento internacional del esfuerzo realizado por los cinco jóvenes dominicanos.

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